Descripción
Mi abuela decía que a las brujas les encanta contar. Contar árboles, piedras, hojas y flores. Es un parte de su trabajo. Saber cuántas gotas, cuantos pétalos o cuantas semillas han de usas para que sus conjuros y sortilegios funcionen con exactitud.
Y se dice también que, los campos de cultivos son más fecundos cuando una bruja camina o vuela sobre ellos. Porque suele dedicarse a contar las plantas, las flores y los frutos y según las cuenta, las multiplica.
Basándose en esa tradición, mi abuela tenía una bruja de tela que alguien le habían regalado, realizada toda a mano, preciosa – a nosotros los niños nos lo parecía- y delante de ella ponía una cestilla con monedas. Decía que la bruja las multiplicaría, si las tenía cerca.
Y parece que así fue.
No sé qué habrá sido de la bruja a la que mi abuela ponía las monedas, así que yo tengo la mía. Un artesano las fabrica para mi, para mi gente, respetando las normas y las reglas de la ley de correspondencia.
Esta es una de mis brujas de las monedas de la suerte. Debes tenerla en un rincón de tú casa.
has de pedirle que nunca nos falte lo esencial. Ni la forma de conseguirlo.
Y va haciéndome caso…
Busca una bruja de trapo y pon delante de ella un recipiente con las monedas. ¡¡Veras el resultado!!
Altura: 30 cm



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