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Ritual de Amor de la Gaviota

EL AMOR Y LAS GAVIOTAS…

RITUAL DE LA LUNA CRECIENTE

Hoy, al ver mi calendario lunar y confirmar que la luna creciente de Julio comienza hoy, recordé esta antigua leyenda

La había olvidado, supongo que después de un tiempo de contarla y aun a pesar de que la gente que hacia esa pequeña ceremonia decía que le había ido muy bien, a me parecía demasiado simple…

Pero a menudo, en mi trabajo, he descubierto que lo sencillo, si se hace con el corazón, con convicción y con seguridad es siempre muy eficaz.

Existe la creencia, en estas costas del norte, de que las gaviotas que sobrevuelan las orillas de las playas son el ultimo pensamiento de las personas que han muerto en el mar lejos de su hogar y de su gente.

Cuentan que esos pensamientos son siempre pensamientos de amor.

Cuando tu vida se extingue tu pensamiento busca a los seres que amas para enviarles en ese ultimo instante un mensaje de cómo les amas, de cómo te llevas al otro lado el amor que ellos te dieron.

Por eso, en estas orillas, se convive con ellas y se las respeta tanto que es extraño que alguien se atreva a matar a una gaviota…

Y siendo así, es lógico que se les encomiende asuntos de amor.

Dicen que, si quieres conseguir que un amor que se inicia se haga fuerte y se afiance has de ir un atardecer de luna creciente a una playa cuando la marea empieza a subir y a la hora en que el sol se esconde y la Luna comienza su dominio.

Esto es lo que has de hacer.

Debes llevar contigo dos ramitas de roble viejo y una cinta de seda blanca. En la orilla mientras las gaviotas están volando a tu alrededor, has de bautizar las ramas con tu nombre y con el suyo mientras las rocías con agua del mar estas con las palabras:

“Somos (di los dos nombres) ramas de un árbol fuerte y así será para siempre de fuerte y duradero nuestro amor”

Ata las dos ramas con el lazo blanco y siete nudos, haz un pequeño hoyo en la arena cerca de la orilla y entierra en él las dos ramas enlazadas. Cuando lo hayas hecho pon tus manos una sobre otra en el lugar donde enterraste las ramas y busca con la mirada una gaviota que esté posada o espera a que una de ellas se pose en la arena.

No desvíes la vista de ella y cuando esa gaviota levante el vuelo si la primera dirección que toma es alejándose de ti es una señal de que va a cumplir tu encargo.

Si se queda a tu alrededor no tiene esa intención y has de volver otro día.

(La ilustración una acuarela magnifica de un pintor estadounidense que maneja en su obra los símbolos y las sugerencias de una manera tan intuitiva que deja a quien ve sus trabajos la posibilidad de imaginar y de soñar a través de ellos. Búscalo, merece la pena. John Jude Palencar)

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